Donaciones de Extranjeros a Ciudadanos y Residentes de Estados Unidos

Anteriormente escribimos respecto a las obligaciones fiscales de los residentes extranjeros que hacen donaciones de bienes o activos ubicados en Estados Unidos. Hoy tocaremos el tema de las obligaciones de los ciudadanos y residentes extranjeros de Estados Unidos que reciben donaciones de extranjeros fuera de Estados Unidos.

Para que un extranjero no residente no esté obligado al pago del impuesto federal sobre donaciones en EE.UU., es necesario que la transferencia gratuita del bien, ya sea real, jurídica, o virtual, se lleve a cabo por una persona física, o por una masa hereditaria, o por un fideicomiso extranjero, fuera del territorio americano mientras el bien o activo también se encuentre fuera de sus fronteras.

Sin embargo, es muy común que padres o familiares residentes en el extranjero, así como sus masas hereditarias en algunos casos, hagan regalos a sus hijos o parientes americanos. Si bien estas transferencias no gravan a los donantes o masas hereditarias extranjeras, los donatarios o beneficiarios que residen en EE.UU. deben de cumplir en ciertas ocasiones con distintas obligaciones informativas bajo el riesgo de recibir multas y sanciones económicas.

Así las cosas, cuando un ciudadano americano o residente extranjero, y aquí debemos de considerar también a aquellos extranjeros sin visa, o con visa, ya sea de inversionista, de trabajo, o de cualquier otro tipo, aún aquellos que no están obligados al pago del impuesto sobre la renta o “income tax” por haber ejercido la excepción de “conexión más próxima”, o bien por haberse acogido a los beneficios del Tratado para Evitar la Doble Imposición Fiscal que su país de origen tenga celebrado con Estados Unidos, deben de informar y declarar anualmente, a más tardar el día 15 de abril del año siguiente, todas las transferencias, regalos, o ingresos a título gratuito que hayan recibido en el año calendario anterior, que excedan la suma de $100,000 dólares provenientes de personas físicas, masas hereditarias, o fideicomisos extranjeros. Es decir, se deben declarar cada una de las donaciones recibidas en el año que conjuntamente sumen más de $100,000 dólares.

Esta declaración se debe hacer independientemente de quién haya hecho la transferencia gratuita. Es decir, no se limita exclusivamente a familiares ni a personas físicas, sus herencias o fideicomisos extranjeros, ya que en el caso de que las transferencias provengan de personas morales, el límite mínimo para hacer la declaración se ve reducido a la cantidad de $15,102 para este año.

Cuando las transferencias provengan de personas morales o de fideicomisos extranjeros, existe también la obligación de pagar el impuesto sobre la renta o “income tax” por parte del beneficiario cuando éste reciba cualquier cantidad. Estas declaraciones deben presentarse en la forma 3520.

Por último, las penas que se incurren por no presentar la declaración a tiempo, o habiéndose presentado a tiempo, ésta se encuentra incompleta o incorrecta, serán inicialmente una multa de $10,000 dólares o el 5% del valor de lo transferido gratuitamente, lo que sea mayor, por cada mes que transcurra de la fecha en que debió hacerse la declaración hasta un máximo de 25%. Para el caso de transferencias provenientes de fideicomisos extranjeros la multa inicial es de $10,000 o el 35% del valor de la cantidad transferida, lo que sea mayor.

Como siempre, si tienen alguna duda o comentario, los pueden dejar más abajo.